miércoles, 28 de agosto de 2013

¿Qué quieres ser cuando seas mayor?


Una pregunta bastante peculiar que a lo largo de la vida nos han, y nos hemos hecho.... 



Un vídeo para reflexionar.... que estén teniendo una buena semana....

miércoles, 21 de agosto de 2013

LOS OCHO PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA TERAPIA DE JUEGO NO DIRECTIVA



VIRGINIA AXLINE (1911-1988)



Pionera en el uso de la Terapia de juego, autora de la terapia lúdica.  Uno de sus escritos más famosos es  Dibs, en busca del Yo.

Consideraba que a través del juego, el niño mantenía una actitud franca, honesta y viva, que sus sentimientos y pensamientos emergían de manera  desenvuelta  y sin inhibiciones.


En su libro Terapia de Juego, de manera didáctica y a través de ejemplos, nos da a conocer el contexto de la terapia de juego y  establece los ocho principios básicos para la terapia de juego no directivo estos son:





El terapeuta debe desarrollar una relación cálida y amistosa con el niño, a esto se le conoce como rapport, y debe ser establecerse  lo antes posible. Este principio hace referencia que el terapeuta debe "acceder" al "mundo" del niño, brindándole aceptación, calidez, trato humano. Los niños que asisten a terapia necesitan encontrar un ambiente de acogida. Además, esta es la primera tarea que debe preocupar al terapeuta. 



El terapeuta debe aceptar al niño tal cual es.  El terapeuta debe dejar a un lado cualquier tipo de etiqueta o prejuicio hacia el niño. Debe fijarse en que el niño es un ser humano único y que por tanto merece respeto y aceptación incondicional. Además, el niño ha tratado de funcionar de la mejor manera posible.





El terapeuta establece un sentimiento de permisividad en la relación con el niño, el fin de esto es que el niño sienta la libertad de expresar por completo sus sentimientos. Para que el niño se manifieste tal como es, es necesario que el terapeuta le “permita ser”. El terapeuta debe “dejar fluir” al niño. Debe permitir que el niño entre en su mundo (mundo de niño), y por tanto, debe evitar imponer parámetros de “adultos”.



El terapeuta debe estar alerta para reconocer los sentimiento que el niño expresa  y reflejarlos de vuelta al niño con la intención de lograr que el niño logre una introspección. Lo importante es reconocer los sentimientos del niño. El terapeuta debe desarrollar “ojo clínico” para identificar las emociones del niño que se hacen presentes en el transcurso del juego. Es el reflejo de las emociones por parte del terapeuta lo que permite que el niño realice introspección sobre sí mismo y aprenda a ver las cosas de forma distinta.



El terapeuta  respeta profundamente las habilidades del niño para resolver sus propios problemas si este le otorga la oportunidad de hacerlo.  Lo importante es reconocer los sentimientos del niño. El terapeuta debe desarrollar “ojo clínico” para identificar las emociones del niño que se hacen presentes en el transcurso del juego. Es el reflejo de las emociones por parte del terapeuta lo que permite que el niño realice introspección sobre sí mismo y aprenda a ver las cosas de forma distinta.




El terapeuta no intenta dirigir las acciones o conversaciones del niño de ninguna manera, es el niño quien guía, el terapeuta solo sigue el juego del niño. El terapeuta debe respetar al niño permitiéndole ser. Es el niño quien debe llevar la dinámica del juego. Debe permitirse al niño entrar en su “universo infantil” y expresarse cómo el desee hacerlo. El terapeuta debe dejarse guiar y conducir por el niño.



El terapeuta no intenta acelerar la terapia, reconoce que es un proceso gradual y respeta el tiempo del niño. Cada niño necesita tiempo para explorar y llegar a la introspección de sí mismo. El terapeuta debe desarrollar una actitud paciente respetando los procesos del niño. El terapeuta debe evitar interferir o sugerir el proceso.




El terapeuta establece únicamente las limitaciones necesarias de anclar la terapia al mundo de la realidad  con el fin de hacer consciente al niño de su responsabilidad en la relación. Es necesario que el terapeuta desarrolle una actitud flexible ante el proceso del niño. El niño necesita expresar sus emociones. En este sentido el terapeuta no debe imponer sus criterios personales al niño. Debe dejar que el niño se exprese. Para lograr este objetivo sólo debe fijar los límites necesarios que eviten riesgos para el niño y para el terapeuta.













lunes, 19 de agosto de 2013

JUGAR A CRECER:

Cuando leí esto, tengo que confesar que mi memoria regreso a aquellos tiempos de juegos y enredos que solía pasar con mi hermana, mis primos y vecinos. Creo que a todos nos ha sucedido en algún momento, ya saben!! enfrentarnos nuevamente con ese pequeño que dejamos atrás. 

 Recuerdo los problemas en los que  solía meterme y en aquellos en los que aún siendo  mayor, vuelvo a cometer, y regreso a casa donde mama y papa  me espera y esa niña vuelve a salir a flote.

Ser padre es una tarea sumamente difícil: ser hijo también lo es... eso es algo que solemos olvidar. Constantemente, consideramos que  nuestro trabajo y obligación es educar y preparar a nuestros hijos para el mañana, hacerlos fuertes y valientes, y olvidamos que la derrota y la tristeza son parte del juego de crecer.

Crecer es un juego, y como todo juego necesita reglas,  recuerdo esa donde si te tocaba el que la llevaba tenias que quedarte quieto sin moverte hasta que otro compañero llegaba a salvarte, donde si tocabas una pared estabas a salvo porque ahí era "pelo" las penitencias y las vergüenzas.

Educar a nuestros hijos debería ser igual, ser padre es ser ese amigo que te salva, que es el "pelo"donde podemos sentirnos a salvo y protegidos, dejando de lado las adversidades del mundo, dejándonos ser ese niño asustado, inquieto y algunas veces hasta débil.

Educar es poner las reglas de juego de lo que la vida es, es darle a los hijos las directrices para ser UN MEJOR SER HUMANO....

Jugar a Crecer.... jugar a convertirnos en mejores personas, a ser la mejor parte de nosotros....es educar de una manera divertida....



viernes, 16 de agosto de 2013

Las 6 preguntas CLAVE, antes de someter a su hijo a un proceso terapéutico

     En el articulo de la Dra. Milena Chang Chan,  ¿Como se efectúa una psicoterapia en niños y adolescentes?, Describe  seis preguntas claves que los padres deben hacer al terapeuta, antes de tomar la decisión de involucrar a sus hijos en un proceso psicológico.


1.¿Por qué se recomienda psicoterapia?

                                                       


2.¿Cuáles son los resultados que ponemos esperar ver?



3.¿Cuánto tiempo tendrá que estar el niño en psicoterapia



4.¿Se reunirá el doctor sólo con mi hijo o con toda la familia?



5.¿Cómo nos mantendrán informados  del progreso de nuestro hijo y como podemos ayudar?



6.¿Cuán pronto podemos esperar ver resultados positivos?


 La   psicoterapia abarca una variedad de técnicas y métodos que se utilizan para ayudar tanto a niños como adolescentes que experimentan dificultad con sus emociones y comportamientos.  

     Puede involucrar solamente al niño o bien a su grupo y/o familia. Sin embargo, se debe tomar en cuenta que HABLAR, no es la única manera en que los niños y adolescentes se comunican, el juego, dibujo, construcción y el pretender, son formas importantes por las cuales se comparten sentimientos y se resuelven problemas.
    
    El tiempo necesario de tratamiento, varia según la complejidad y gravedad del problema, aunque abarca mas allá de solo brindar apoyo emocional. La psicoterapia ayuda a resolver conflictos con otras personas, a entender emociones y a promover la creación de nuevas soluciones para los problemas.
    
    Recuerde que, los profesionales de la salud, están capacitados para responder a estas y otras inquietudes que usted como padre pueda tener con relación a sus hijos.